1. modosmenores:

The curtain goes up on the Bayreuth Festival this week, but observers say the prestigious month-long summer music fest dedicated to the works of Richard Wagner could be losing some of its shine. Detractors say that under its current management — Wagner’s great-granddaughters Katharina Wagner and Eva Wagner-Pasquier, who took over in 2009 — the festival is on its way downhill. Fans of the late German composer already joke that the best Wagner singers can be heard anywhere but in Bayreuth. Ever since Wagner’s grandsons Wolfgang and Wieland relaunched the event after World War II, tickets to Bayreuth have been the hardest to come by in the world of opera and classical music.

    modosmenores:

    The curtain goes up on the Bayreuth Festival this week, but observers say the prestigious month-long summer music fest dedicated to the works of Richard Wagner could be losing some of its shine. Detractors say that under its current management — Wagner’s great-granddaughters Katharina Wagner and Eva Wagner-Pasquier, who took over in 2009 — the festival is on its way downhill. Fans of the late German composer already joke that the best Wagner singers can be heard anywhere but in Bayreuth. Ever since Wagner’s grandsons Wolfgang and Wieland relaunched the event after World War II, tickets to Bayreuth have been the hardest to come by in the world of opera and classical music.

    Reblogged from: modosmenores
  2. The curtain goes up on the Bayreuth Festival this week, but observers say the prestigious month-long summer music fest dedicated to the works of Richard Wagner could be losing some of its shine. Detractors say that under its current management — Wagner’s great-granddaughters Katharina Wagner and Eva Wagner-Pasquier, who took over in 2009 — the festival is on its way downhill. Fans of the late German composer already joke that the best Wagner singers can be heard anywhere but in Bayreuth. Ever since Wagner’s grandsons Wolfgang and Wieland relaunched the event after World War II, tickets to Bayreuth have been the hardest to come by in the world of opera and classical music.

    The curtain goes up on the Bayreuth Festival this week, but observers say the prestigious month-long summer music fest dedicated to the works of Richard Wagner could be losing some of its shine. Detractors say that under its current management — Wagner’s great-granddaughters Katharina Wagner and Eva Wagner-Pasquier, who took over in 2009 — the festival is on its way downhill. Fans of the late German composer already joke that the best Wagner singers can be heard anywhere but in Bayreuth. Ever since Wagner’s grandsons Wolfgang and Wieland relaunched the event after World War II, tickets to Bayreuth have been the hardest to come by in the world of opera and classical music.

  3. Reblogged from: explore-blog
  4. explore-blog:

Absolutely wonderful short film about artist Maira Kalman, patron saint of the moments inside the moments inside the moments.

    explore-blog:

    Absolutely wonderful short film about artist Maira Kalman, patron saint of the moments inside the moments inside the moments.

    Reblogged from: explore-blog
  5.  

     

    To Professor Henryk Elzenberg

     

    Good night Marcus put out the light

    and shut the book  For overhead

    is raised a gold alarm of stars

    heaven is talking some foreign tongue

    this the barbarian cry of fear

    your Latin cannot understand

    Terror continuous dark terror

    against the fragile human land

    begins to beat

    It’s winning

    Hea its roar The unrelenting stream

    of elements will drown your prose

    until the world’s four walls go down

    As for us? — to tremble in the air

    blow in the ashes stir the ether

    gnaw our fingers seek vain words

    drag off the fallen shades behind us

    Well Marcus better hang up your peace

    give me your hand across the dark

    Let it tremble when the blind world beats

    on senses five like a failing lyre

    Traitors — universe and astronomy

    reckoning of stars wisdom of grass

    and your greatness too immense

    and Marcus my defenseless tears

  6. Verás gentes que entienden tan al revés la religión, que
    antes tolerarán los màs graves ultrajes contra
    Cristo, que una ligera broma acerca de un
    Papa o de un rey, sobre todo si en ello les va
    el pan”

    Erasmo de Rotterdam a Thomas Moro

  7. "El vicio

    Todo lo horrible de hacerme perder por días enteros
    el equilibrio
    lo compensas con la fascinación.
    Tú no perdonas a quien eriges, a quien concedes (movilidad
    en su pensamiento y conviertes su cuerpo en punto (viscoso.
    Basta con que estés conmigo en la anchurosa tierra de
    Lautréamont.
    Basta con que seas mi compañero de rutas inequívocas.
    Basta con tu dureza.
    En una época enrarecida, que envuelve,
    Te situaste en mí como un punto. Desde entonces,
    he tratado de comprender por qué has ocupado en mí
    (la soberanía
    del doble,
    he tratado también de vivir en un licor inmóvil;
    sereno como el reproche.
    Por complacerte a ti transito unido a la heroicidad
    y a la gloria.
    Tú eres el vapor conciso que prohíbe soñar.”

    José Barroeta

  8. “En lo que concierne a Musavi (líder opositor iraní), parece ser que una vez que los yugos mentales del miedo han sido rotos, son difíciles de imponer nuevamente. Pero los gobiernos revolucionarios son criaturas duras como el acero y tienen garras afiladas; el régimen de Ahmadinejad no está al borde del colapso”.

    Robert Fisk
    2009

  9. Crónica a nado

     

    Por difusos motivos, la gran literatura firmada por puertorriqueños poco se conoce en el continente. Uno de sus novelistas, Edgardo Roríguez Juliá, es un maestro de la crónica, como pocos. Tal vez la mejor forma de escribir sobre su nación sea desde mar adentro

     

    Armando Coll

    Cada 25 de julio las conmemoraciones nacionales de Puerto Rico forman corrientes profundas en la Bahía Guánica, allí donde el novelista Edgardo Rodríguez Julia dice que “ancló la Historia”.

    Sobre esa bocanada de océano arribaron el 25 de julio de1898 los buques de la armada yanqui que hicieron que la isla pasara de manos del Imperio Español al de América. De forma incruenta, sin bajas.

    Visto que de entre los promontorios no había aviso de resistencia española alguna, las naves fondearon y la tripulación bajó a tierra. “El silencio seguía perfecto, sólo se oía el vaiven de las olas y el vuelo de alguna gaviota mañanera”, recrea Rodríguez Julia la epopeya.

    También informa el cronista que los gringos no tardaron en nombrar jefe de policía al primer negro que les salió al encuentro, Simón Mejil, y a un vasco que hacía de alcalde español de Guánica, Agustín Barrenechea, le pidieron que siguiera en funciones pero ahora bajo el dominio de los Estados Unidos.

    Un 25 de julio de 1952 se inauguró el Estado Libre Asociado; y tal día como ese pero del año 1978, un grupo de estudiantes pro-independentistas que intentaron un sabotaje en las torres de comunicación del Cerro Maravilla fueron asesinados a sangre fría por agentes de policía. Es así que la múltiple efémeride convierte al poblado de Guánica en la encrucijada de pareceres que anima el debate político de Borinquen.

    Peregrinan hacia la bahía, marxistas e independentistas donde se agrupan para vocear consignas contra el imperialismo y la actuación criminal de la policía en el caso citado, mientras las autoridades locales alguna celebración convocan para reafirmar la condición de Estado Libre Asociado. Otros van simplemente a nadar; o más exactamente, entregarse a la hazaña de cruzar mar adentro las históricas aguas en una competencia organizada por varios clubes de playa. Uno de esos nadadores solía ser (me pregunto si todavía se anima a hacerlo) Edgardo Rodríguez Juliá.

    Narrar en el mar

    Durante la década de los noventa, el novelista y cronista Edgardo Rodríguez Juliá visitó en varias ocasiones Caracas. Recuerdo una vez que se alojó en el Hotel Hiltón y se permitió por cuenta propia recorrer los alrededores (primera cosa que todo cronista de raza hace al llegar a una ciudad desconocida, recorrerla sin aúrigas ni comentaristas).

    Le llamaba la atención el “clima de parroquia” que decía se conservaban en esas cuadras circundantes a Bellas Artes y que, según decía, ya no era frecuente en San Juan de Puerto Rico. Me intriga qué sentiría si volviera a pasear por esas calles ahora.

    El escritor puertorriqueño encarna una condición poco frecuente entre sus colegas hispanoamericanos; su habla y sus textos evaden toda épica y se decantan por esa ironía dulce que Fernando Savater atribuye a la Gioconda.

    No va de heroicidades el imaginario de Borinquen sino de hondas identidades, reconocibles en su música, sus sabores, su paisaje y cotidianidad.

    Del amplio corpus, entre la novela y la crónica, de Edgardo Rodríguez Juliá (Río Piedras, 1946) los más recuerdan su famosa pieza Una noche con Iris Chacón (Editorial Antillana, 1986), pero las crónicas reunidas en El cruce de la Bahía Guánica (Editorial Cultural 1989) en particular la que da título al volumen, revelan la originalidad de los procedimientos de este cronista para acercarse, registrar y comentar la realidad.

    El cronista escribe desde el agua, mar adentro, su percepción y sensibilidad sometidas a las condiciones difíciles del nado de larga distancia: “…hoy, a pesar de los lentes de contacto y la casi nitidez con que veo las cosas del malecón de Guánica –como seguramente las vieron los americanos al invadir un día como hoy—apenas distingo la boya roja que debemos rebasar”.

    Cada cronista se vale de procedimientos diversos para mantener el punto de mira, la distancia debida y la cercanía emotiva que el género demanda. Pero, no hay duda de que este escritor nacido y curtido en una isla, se ha hecho de un método irrepetible. Nadar es una crónica.

  10. La periferia de Dostoievski

    Armando Coll

    Un par de semanas atrás la casa editorial Páginas de Espuma lanzó simultáneamente en España y México Diario de un escritor, 1600 páginas colmadas con la prosa periodística y casual, periférica del arte novelista de Fiódor Dostoievski. Reporta el portal informador.com.mx: “Se trata tanto de artículos, crónicas, críticas y demás escritos que Dostoievski firmó antes de que en 1847 se publicara este famoso diario, como de los posteriores a esa fecha, junto con una amplia selección de sus cuadernos de notas”.

    Es la primera vez que este corpus dostoievskiano aparece traducido al castellano, gracias a la labor del experto en literatura rusa Paul Viejo.

    No sé si la demora en ofrecer tan invaluable material al lector hispanohablante se deba al mismo prejuicio o desdén, quién sabe si muy castizo, de desconsiderar, apartar, dejar para cuando haya tiempo y tinta y papel de sobra en las imprentas, la obra periodística de los grandes autores: caso paradigmático en “nuestra América” la omisión institucional de Cuba hacia las crónicas y demás escritos con los que el mayor de sus escritores se ganaba la vida al publicarlos en diversos diarios hispanoamericanos, entre otros, La Opinión Nacional de Caracas. Hablo de José Martí. Cuando por ejemplo, la Biblioteca Ayacucho, encargara a los escritores cubanos Cintio Vitier y Fina García Marruz, el volumen correspondiente al gran autor y héroe tutelar de Cuba, lo limitaran a su “obra literaria”, que descartaba su monumental labor periodística, que ahora circula y es referencia obligada gracias al tesón de la periodista y ensayista venezolana Susana Rotker (1954-2000).

    Pasa que en esa escritura periférica de grandes poetas y novelistas aguardan muchas claves de la “obra mayor”. Lo que escribieran sin ningún propósito trascendente, no obstante, trasciende al ser animado por un mismo espíritu, un impulso parecido y, last but not least, un oficio: el de escribir.

    Dostoievski como casi todos los autores principales del realismo finisecular, prestó su pluma a las apresuradas páginas de las publicaciones periódicas. Documenta informador.com.mx: “Cuando ya era un escritor ampliamente conocido fue nombrado director de la revista El Ciudadano, donde comentaba y denunciaba la injusticias y los acontecimientos de la Rusia del XIX (…)Un año después, y por desavenencias con el dueño de la revista, interrumpió sus escritos y en 1876 fue él mismo quien financió un cuadernillo especial que editaba cada mes y en el que plasmaba sus pensamientos y opiniones sobre política europea, comentaba aspectos cotidianos o desarrollaba la critica literaria, como la que escribió dedicada a Anna Karenina”

    Puertas adentro

    Sirva la noticia editorial de pre-texto para volver a J.M. Coetzee, el gran maestro de la novelística contemporánea, al que profeso especial apego desde que lo descubrí mucho antes de que se hiciera con el Nobel, por inducción de Alberto Barrera, (me obsequió Desgracia, novela que no he podido evitar leer varias veces).

    Coetzee se caracteriza por montarse en empresas literarias poco comunes. En Foe (Random House Mondadori, 2004) rescata la trama del Robinson Crusoe de Daniel Defoe para voltear la perspectiva narrativa: es esta vez el personaje el que mira al autor y lo convierte en sombra novelesca.

    Luego de leer Desgracia, ansioso recorrí los anaqueles de las librerías de Caracas, hasta que topé arrumada e ignorada en Tecni Ciencia, una edición de bolsillo de El maestro de Petersburgo. Coetzee no estaba de moda aún por estos lados.

    Quedé todavía más deslumbrado con el arte del sudafricano: el protagonista de la narración es Fiódor Dostoievski, visto en su dimensión más íntima con las licencias de la ficción. Se muestra al gran escritor ruso en su escala humana, en su condición de hombre común entre la miseria y la redención, agobiado por sus deudas de juego y la muerte de su hijo Pavel (he ahí un atajo a la ficción que prescinde de la historia documental)

    Coetzee escribe esta novela con su prosa, pero el clima, el claroscuro, la penumbra de la Rusia soterradamente resquebrajada mucho antes de la Revolución Bolchevique está presente y a ratos da la sensación de que se está leyendo al propio Dostoievski. Es muy probable que Coetzee haya leído esos diarios que ahora se publican por vez primera en la lengua de Cervantes.

Next

Modos Menores

Paper theme built by Thomas